Episcopal Diocese of Washington

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Palabras verdaderas habladas en amor

August 13, 2020

“...profesemos la verdad en amor y crezcamos en todo en Cristo, que es la cabeza…”
Efesios 5:15

En tiempos en que las palabras pueden parecer armas mortales, es un alivio recibir palabras de verdad que vienen del amor. Aunque estas palabras no puedan ser escuchadas fácilmente, el amor con que son dichas nos permite recibirlas de otra manera. Ellas nos ayudan a crecer físicamente mientras crecemos también en semejanza a Cristo. Porque es la verdad, según nos recuerda Cristo, lo que nos hará libres. 

Yo he experimentado dos veces durante esta semana verdaderas palabras (en un caso, palabras escritas) de amor. Y en ambas ocasiones estas palabras me han dado esperanza y un gran sentido de responsabilidad personal por nuestro futuro común.  

La primera experiencia de verdad en amor ocurrió mientras leía un artículo escrito por el investigador antirracista Dr. Ibram X. Kendy, titulado “El fin de la negación: ¿Es este el comienzo del fin del racismo americano?” (The End of Denial: Is This the Beginning of the End of American Racism?  

Si estás familiarizado con el trabajo del Dr. Kendi's, sabrás que él no escatima palabras cuando describe el legado devastador y el amplio impacto del racismo. Por el contrario, él escribe con una apreciación por la complejidad y la realidad multidimensional de la naturaleza y la historia humanas. Es increíblemente esperanzadora su sugerencia de que quizás estemos en el comienzo del fin del racismo. “Estamos viviendo en medio de una revolución antirracista”, escribe él. 

Él asemeja la posibilidad de este momento con otro tiempo en nuestra historia cuando “un gran grupo de americanos dejó atrás una historia de negación racial”. En la década de 1850, cuando esclavistas en el sur intentaban expandir su alcance hacia el norte y el oeste, un número creciente de americanos dejaron de negar o ignorar los horrores de la esclavitud. Similarmente, un creciente número de americanos está ahora dejando atrás la ignorancia y la apatía para enfrentar la verdad devastadora sobre las inequidades raciales que hemos negado por tanto tiempo.   

La segunda palabra de verdad en amor vino del Dr. Anthony Fauci, el Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, quien habló para los obispos episcopales por video-conferencia el pasado 10 de agosto.  

“Yo soy cautelosamente optimista”, dijo él.  

Él habló directamente sobre el peligro del aumento de casos de COVID-19 en el país y enfatizó en su creencia de que podemos hacer disminuir las infecciones. Para esto, debemos estar todos de acuerdo en tres cosas: usar máscaras cuando estamos en público, mantener la distancia social y evitar las multitudes. Cuando planifiquemos eventos de cualquier tipo, particularmente de adoración, se prefieren los espacios al aire libre. 

Las próximas semanas son nuestra oportunidad de oro, dijo él con una nota de urgencia, antes de que el clima más frío regrese a la mayoría de nuestro país y comience la temporada de la gripe. Él es “cautelosamente optimista” de que podemos hacerlo si trabajamos juntos. Él dijo además: “Lamento que algunos perciban las medidas de salud pública como un obstáculo para la adoración, cuando estas medidas buscan proveer una vía para tener una adoración más segura”.  

Yo estoy sorprendida por la yuxtaposición de estas dos palabras: “cautelosamente optimista”. Esta frase transmite esperanza y al mismo tiempo implica una responsabilidad de vivir de tal forma que podamos lograr el futuro deseado. 

Existe también una nota de cauteloso optimismo en la obra del Dr. Kendi, junto con una preocupación real de que podríamos conformarnos con la eliminación de monumentos racistas e incluso con la derrota de un presidente racista, pero evitando el trabajo más desafiante de desmantelar las políticas antirracistas. Pero el Dr. Kendi termina su artículo con la esperanza de que nosotros, como pueblo, debemos darnos cuenta de que estamos en un momento de no retorno: “No retornar al antiguo y mal hábito de la negación. No retornar al cinismo. No retornar a lo normal - lo normal en el que las políticas racistas, defendidas por ideas racistas, nos llevan a inequidades raciales”.  

El Dr. Kendi nos recuerda que la abolición de la esclavitud en 1850 parecía tan imposible como la abolición de las inequidades raciales hoy. Pero lo que parece imposible puede suceder si no desistimos. De igual forma, Dr. Fauci terminó nuestra conversación animándonos a no perder la fe. “Esta pandemia terminará. Nuestras acciones ahora pueden ayudar a esto.” 

Como cristianos, nosotros oramos por la terminación de esta pandemia y por el fin de las inequidades raciales que causan tanto dolor. Pero mientras recibimos seguridad en la presencia divina, guía y fuerza a través de la oración, Dios nos pide que hagamos nuestro trabajo. “Ocúpense en su salvación con temor y temblor”, escribe San Pablo en su carta a los filipenses, “porque Dios es el que produce en ustedes lo mismo el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:12-13).  

Cuán maravilloso sería saber que estamos al comienzo del fin del racismo en este país, y en el comienzo del fin de la pandemia del COVID-19. Con certeza ese es el futuro deseado de Dios. La verdad, hablada a nosotros en amor, es que es es nuestra responsabilidad hacerlo realidad. 


 

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